De la bóveda
Los seis encargos para tu CV
«Mejora mi CV» es pedirle que le cambie las comas. No es que lo haga mal: es que no le has dicho para qué puesto, ni qué te falta, ni con quién compites. Estos son los seis encargos del carrusel, enteros y en orden. El segundo es el que más incomoda y el que más cambia el resultado.
00 · Antes de subir nada
Tu CV lleva tu teléfono, tu dirección y a veces tu DNI. Nada de eso hace falta para que te lo reescriban: quítalo, deja la experiencia y los datos los pegas al final tú, a mano. Se tarda un minuto y es el único paso de esta lista que no se puede deshacer.
01 · El CV contra la oferta concreta
Un CV no es bueno o malo: es adecuado o no a una vacante. Pídeselo contra la oferta que te interesa, no en abstracto.
Te paso mi experiencia y debajo una oferta de trabajo. Reescribe mi CV para ESA oferta: pon primero lo que más se parece a lo que piden y usa sus mismas palabras cuando describan algo que yo he hecho de verdad. No inventes ni exageres nada. Si algo mío no aporta para este puesto, quítalo y dime por qué lo has quitado.
02 · Los huecos que no cubres
El encargo que casi nadie da, y el más útil: que te diga dónde no llegas antes de que lo vea quien contrata.
Compara mi experiencia con los requisitos de esta oferta y hazme una tabla de tres columnas: lo que cumplo de sobra, lo que cumplo a medias y lo que no cumplo. En lo que no cumplo, dime qué es lo más rápido que podría hacer para cubrirlo y cuánto tiempo me llevaría de verdad. Sé duro: prefiero enterarme aquí que en la entrevista.
03 · De tareas a logros
«Encargado de atención al cliente» no dice nada. Lo que se lee es el número que hay detrás. Ojo a la última línea: es la que evita que se invente las cifras.
Cada línea de mi CV está escrita como una tarea. Conviértelas en logros: qué cambió porque yo estaba ahí. Para cada una, pregúntame el dato que te falte —cuántos, cuánto tiempo, cuánto ahorró— en vez de inventártelo. Si de alguna no hay número posible, dímelo y la dejamos como está.
04 · La carta que no suena a plantilla
Las de plantilla se reconocen en la primera línea. La diferencia está en que hable de ellos, no de ti.
Escribe una carta de presentación de menos de 150 palabras para esta oferta. Empieza por algo concreto de esta empresa o de este puesto, no por «me dirijo a ustedes». Usa solo cosas que estén en mi experiencia. Nada de «apasionado», «proactivo» ni «sinergias». Que suene a como hablo yo en el CV, no a carta de manual.
05 · El interrogatorio, la tarde antes
Tu CV es la lista de preguntas que te van a hacer. Léelo como lo va a leer quien te entreviste.
Lee mi CV como si fueras quien va a entrevistarme para esta oferta y desconfiaras un poco. Hazme las 10 preguntas más incómodas que se te ocurran: los saltos entre trabajos, lo que dura poco, lo que suena inflado. Dímelas a secas, sin respuestas. Luego espera a que yo conteste una a una y me dices si mi respuesta se sostiene.
Lo que ninguno de estos hace
Ninguno te consigue una entrevista, y desconfía de quien te lo prometa. Lo que hacen es quitar de en medio los motivos tontos por los que un CV bueno se descarta: que no hable el idioma de la oferta, que cuente tareas en vez de resultados, o que tenga un hueco que no habías visto y que en la entrevista te pilla de frente.
Si lo pruebas y te sale algo raro, mándamelo por DM y lo afinamos. Y por aquí sigue lo demás: